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Jannik Sinner se corona en Wimbledon 2025, victoria épica que destrona a Carlos Alcaraz


La Pista Central del All England Lawn Tennis and Croquet Club vibró con una final de Wimbledon que quedará grabada en la memoria del tenis. Jannik Sinner, el número uno del mundo, conquistó su primer título en el césped londinense al derrotar a Carlos Alcaraz, bicampeón defensor, en un duelo épico que finalizó con un marcador de 4-6, 6-4, 6-4, 6-4. Este triunfo, el segundo Grand Slam en la carrera del italiano, no solo consolida su dominio en el circuito, sino que añade un capítulo glorioso a una rivalidad que está moldeando el futuro del tenis masculino.


La final de Wimbledon 2025 entre Sinner y Alcaraz era más que un partido; era un evento cargado de simbolismo. Ambos jugadores, que se han repartido los últimos seis títulos de Grand Slam, llegaban con una narrativa de alta tensión tras su enfrentamiento en la final de Roland Garros 2025, donde Alcaraz remontó dos sets para vencer en cinco horas y 29 minutos. Esta vez, Sinner se tomó la revancha, mostrando una madurez táctica y una fortaleza mental que lo llevaron a destronar al español en la hierba, donde Alcaraz había reinado en 2023 y 2024. El historial entre ambos, que ahora favorece a Alcaraz por 8-5, añadía un trasfondo de intensidad, recordando la victoria de Sinner en los octavos de 2022 (6-1, 6-4, 6-7(8), 6-3). Sin embargo, el Alcaraz de 2025, con 20 victorias consecutivas en Wimbledon y un récord perfecto en cinco finales de Grand Slam, era un desafío de otra magnitud. Sinner lo superó, poniendo fin a la imbatibilidad del español en Londres y convirtiéndose en el primer italiano en alzar el trofeo masculino del All England Club.


El partido arrancó con un Alcaraz dominante, fiel a su estilo eléctrico y versátil. Desde el primer juego, que ganó en blanco, el español mostró su confianza en la hierba, con un saque sólido y un juego de red cada vez más afinado. Sinner, sin embargo, respondió con su aplomo característico, rompiendo el servicio de Alcaraz en el quinto juego para tomar una ventaja de 4-2. Pero Alcaraz, conocido por su capacidad de reacción, igualó el marcador en el octavo juego (4-4) con un globo defensivo que desató la euforia del público. En el décimo juego, el español quebró nuevamente el saque de Sinner para cerrar el primer set por 6-4, dejando claro por qué era considerado el favorito.


El segundo set marcó un giro en la dinámica. Sinner elevó la intensidad, apoyándose en su potente primer saque y en una derecha cada vez más precisa. En el tercer juego, un resto ganador le dio un break crucial (2-1), y el italiano defendió su ventaja con autoridad, salvando un juego clave donde Alcaraz tuvo opciones de igualar. El español, por momentos frustrado, cometió más errores no forzados, especialmente con su derecha, mientras Sinner mantenía una calma glacial. Con un sólido 6-4, Sinner empató el partido, mostrando que estaba listo para tomar el control.


El tercer set fue una exhibición de tenis de altísimo nivel, pero también el momento en que Sinner comenzó a imponerse. Desde el fondo de la pista, el italiano movía a Alcaraz con golpes profundos y precisos, generando 15 winners en este set. Alcaraz intentaba variar con dejadas y cambios de altura, pero Sinner leía cada movimiento con claridad. En el noveno juego, con el marcador 4-4, un resbalón de Alcaraz y un derechazo cruzado de Sinner resultaron en un break decisivo. Sirviendo para el set con 5-4, el italiano cerró con un ace, tomando una ventaja de 2-1 que inclinaba la balanza a su favor. La Pista Central, dividida entre el apoyo al carismático Alcaraz y la admiración por la solidez de Sinner, era un hervidero.


El cuarto set fue la consagración de Sinner. Con un 84% de puntos ganados con su primer saque, el italiano neutralizó los intentos de remontada de Alcaraz. En el tercer juego, un passing shot de revés le dio otro break (2-1), y desde ahí, Sinner no miró atrás. Alcaraz, fiel a su espíritu combativo, luchó hasta el final, pero cada intento de reacción encontraba la respuesta de un Sinner imperturbable. Con 5-4, el italiano sirvió para el campeonato. En el punto de partido, un saque plano que Alcaraz no pudo devolver desató la celebración: Sinner cayó de rodillas, tocando la hierba con reverencia mientras la multitud rugía. El marcador final, 4-6, 6-4, 6-4, 6-4, reflejaba un partido de altísima calidad donde Sinner fue superior en los momentos clave.


La victoria de Sinner se cimentó en varios pilares. Su saque fue devastador, con 18 aces y un 82% de puntos ganados con el primer servicio, frente al 70% de Alcaraz. Además, su capacidad para leer el juego del español y contrarrestar su versatilidad fue clave. A diferencia de Roland Garros, donde Alcaraz lo desbordó, Sinner mantuvo el control táctico, atacando la derecha del español y moviéndolo constantemente. Su fortaleza mental, especialmente tras perder el primer set, fue notable: el italiano no se desesperó y aprovechó los puntos clave con una precisión quirúrgica. La velocidad de la pista de Wimbledon, más rápida que otras superficies, favoreció su estilo directo, permitiéndole explotar su saque y sus golpes planos.


Para Alcaraz, esta derrota marca el fin de una racha histórica: su primera final de Grand Slam perdida tras cinco victorias consecutivas y el fin de sus 24 victorias seguidas en Wimbledon. A pesar de los destellos de genialidad –como sus dejadas y passings–, no pudo contrarrestar la consistencia de Sinner. Sin embargo, su actitud en la pista y sus palabras tras el partido reflejaron su grandeza: “Quiero seguir disfrutando y volveré el año que viene”, afirmó, con la mirada puesta en el futuro.


Este triunfo amplía la ventaja de Sinner en el ranking ATP, pasando de 11.330 a 12.030 puntos, mientras Alcaraz, al no revalidar su título, cae a 8.600. La brecha de 3.430 puntos parece amplia, pero con Sinner defendiendo 3.200 puntos hasta el US Open y Alcaraz solo 60, la lucha por el número uno promete intensificarse. Más allá de los números, esta final refuerza la rivalidad entre ambos como el eje del tenis actual. “Queremos seguir elevando nuestra rivalidad aún más alto”, dijo Alcaraz. Sinner, por su parte, mostró respeto: “Gracias por ser el jugador que eres. Sigue adelante”.


Con este título, Sinner se convierte en el primer hombre italiano en ganar Wimbledon, sumando este logro a su Abierto de Australia 2025. A sus 23 años, es el jugador más joven en alcanzar cuatro finales consecutivas de Grand Slam en la Era Abierta, y su adaptación a la hierba demuestra su versatilidad. La final de Wimbledon 2025 será recordada como el día en que Sinner destronó a Alcaraz, pero también como un capítulo más de una rivalidad que promete definir el tenis por años. Mientras el italiano tocaba la hierba en señal de respeto, el mundo del tenis celebraba a un nuevo rey en Londres, sabiendo que la batalla con Alcaraz está lejos de terminar.

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