Al menos 8 muertos y 19 heridos en una explosión en el centro de Nueva Delhi
- Adam Azeroual

- 10 nov 2025
- 5 Min. de lectura

El incidente tuvo lugar alrededor de las 18:52 h hora local
La tarde del lunes 10 de noviembre de 2025 quedará marcada en la memoria de la capital india de manera dolorosa. En una de las zonas más concurridas y emblemáticas de Nueva Delhi, concretamente muy cerca del emblemático Fuerte Rojo (Red Fort) y junto a la estación de metro que sirve a ese punto, una explosión en un vehículo provocó al menos ocho fallecidos y un número elevado de heridos —entre los 19 y los 24 según las fuentes— (Reuters, AP (Associated Press), Sky News, BBC News).
El incidente tuvo lugar alrededor de las 18:52 h hora local, cuando un vehículo — identificado por las autoridades como un Hyundai i20— se detuvo en un semáforo cercano a la entrada “Gate No.1” de la estación de metro del Fuerte Rojo, sector de Chandni Chowk, en el casco antiguo de la ciudad. Fue en ese momento cuando se produjo la detonación. Según el comisario de policía de la ciudad, Satish Golcha, el vehículo se encontraba en movimiento lento y se detuvo antes de que se desencadenara la explosión (según Reuters).
El estallido fue de tal magnitud que llegaron a escucharse detonaciones y sentir ondas de choque que sacudieron los edificios de los alrededores, rompieron cristales y generaron escenas de pánico entre los transeúntes y ocupantes de vehículos. Un testigo describió que “los ventanales se sacudieron” y que “todo tembló como si fuera un terremoto”. Tras la explosión, se desató un incendio que afectó al menos seis automóviles y tres vehículos tipo auto-rickshaw estacionados o en tránsito en la zona (según Reuters y Sky News).
Se mantienen abiertas todas las líneas de investigación
La rápida movilización de los servicios de emergencia se materializó con la llegada de múltiples camiones de bomberos (al menos siete en los primeros minutos) y patrullas policiales que establecieron un amplio cordón de seguridad (según The Times Of India). Las víctimas —entre heridos y fallecidos— fueron trasladadas a hospitales de la ciudad, como el Lok Nayak Jai Prakash Narayan Hospital (LNJP), donde ingresaron varios pacientes con quemaduras y traumas derivados de la explosión (según The Times Of India).
Las autoridades indias, por su parte, mantienen abiertas todas las líneas de investigación. El ministro del Interior, Amit Shah, se desplazó al lugar de los hechos y afirmó que «no se da ninguna hipótesis por cerrada», al mismo tiempo que se inició el análisis de las muestras recogidas en la escena. (según AP). El primer ministro, Narendra Modi, envío sus condolencias a las familias afectadas, instando a un restablecimiento lo más rápido posible de los lesionados (según Reuters).
En paralelo, la respuesta institucional tomó la forma de un aumento de alerta en varias regiones de la India —incluyendo los estados de Uttar Pradesh, Haryana, Punjab y el propio Maharashtra— que permanecen en vigilancia por si hubiera implicaciones de seguridad mayor (según Reuters).
El lugar del incidente merece especial atención: el Fuerte Rojo es un monumento histórico del siglo XVII, símbolo emblemático de la India y escenario habitual de los discursos oficiales del primer ministro desde sus murallas en el día de la independencia. Su proximidad a la explosión añade un escalofriante matiz al suceso (según AP)
Por el momento, no se ha confirmado si se trató de un accidente o un atentado, aunque la potencia de la explosión y el contexto han abierto la puerta a que se investigue la presencia de un dispositivo explosivo improvisado (IED) o un acto deliberado. Algunas fuentes señalan que ese mismo día se habían registrado detenciones en operaciones antiterroristas y el hallazgo de más de 2.900 kg de materiales para fabricar explosivos, aunque las autoridades no han vinculado oficialmente esos hechos con la explosión del vehículo (India Today). Las investigaciones deberán dilucidar si existe conexión o si es una coincidencia.
En cuanto al registro policial, se informa que el propietario del vehículo fue detenido para interrogatorio, aunque aún no se ha revelado su grado de participación o conocimiento del hecho (según Reuters). Los análisis forenses examinan además las cámaras de seguridad del entorno y los restos del coche para determinar la causa exacta del estallido: fuga de gas, acumulación de un combustible alternativo, artefacto explosivo o fallo técnico (según AP).
El impacto humano del suceso es evidente: familias han sido destrozadas, ambulancias tardaron minutos cruciales para llegar y la zona ha quedado marcada por escombros, llamas y el humo residual que hoy persiste. Los residentes del viejo Delhi describen escenas de horror: un cuerpo tirado en mitad del asfalto, piezas de vehículos esparcidas y la incredulidad de no saber qué provocó el estrépito (según Reuters)
La población local permanece con una mezcla de miedo y enfado. Las redes sociales se llenan de relatos en los que se critica la capacidad de vigilancia en una zona tan sensible, y se demanda responsabilidad ante lo que muchos consideran un fallo en la seguridad cuya magnitud supera lo meramente urbano. Un usuario escribió en Reddit: “A blast occurred near Gate No 1 … a powerful explosion … At least eight people were killed and multiple others injured … security agencies quickly sealed off the area and placed the city on high alert”.
En el plano económico y operativo, el transporte público en la zona del Fuerte Rojo ha sido temporalmente restringido, con estaciones de metro parcialmente cerradas y rutas de acceso desviadas mientras se mantiene el operativo de investigación y limpieza de la escena. Las autoridades advierten a los ciudadanos evitar la zona y cooperar con la policía, al tiempo que refuerzan la seguridad en puntos críticos de la ciudad.
En el capítulo diplomático, varios consulados extranjeros en India han activado líneas de asistencia para sus ciudadanos, puesto que el Fuerte Rojo y sus alrededores forman parte del circuito turístico habitual y es probable que entre los heridos haya visitantes internacionales, aunque hasta ahora no se han hecho públicas confirmaciones oficiales al respecto.
Este ataque, accidente o lo que finalmente se determine que fue, se produce en un momento de tensión generalizada en la India, con recientes hallazgos de artefactos y alerta creciente por movimientos radicales en ciertas regiones. Todo ello refuerza la urgencia con que las fuerzas de seguridad abordan la hipótesis de una implicación terrorista, sin descartar ninguna pista. Como advierte el ministro Shah: «Todas las líneas están abiertas» y la investigación se está desarrollando bajo la supervisión de la Agencia Nacional de Investigación (NIA) junto con la policía local (según AP).
Mientras tanto, la vida en Nueva Delhi no termina de volver a la normalidad. Al anochecer del lunes, el perímetro permanecía sellado, con la policía revisando cada vehículo, cada tramo de calle y cada grabación de cámara. Para los residentes y los visitantes de la zona, la rutina diaria se vio interrumpida por un suceso que hasta ahora carece de explicación plena.
En los próximos días se espera que los investigadores ofrezcan un primer informe provisional sobre la causa de la explosión, y también se anticipa la convocatoria de una reunión de crisis del gabinete de seguridad del gobierno federal. La presión política es alta: los partidos de la oposición exigen explicaciones, mientras que el gobierno intenta evitar que este drama derive en un golpe de imagen grave para las agencias de seguridad y para la capital del país.







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