Este es el mejor presidente de la historia de EE.UU. según los multimillonarios
- Nicolás Guerrero

- 17 mar 2025
- 5 Min. de lectura

En un mundo donde la riqueza y el poder a menudo parecen dictar las narrativas públicas, una reciente encuesta realizada por Forbes en 2025 ha arrojado luz sobre una perspectiva intrigante: ¿quién es considerado el mejor presidente de la historia de Estados Unidos según los multimillonarios? Aunque nombres como Donald Trump, un magnate que ha dominado titulares y polarizado opiniones, podrían parecer candidatos obvios dada su conexión con el mundo de los negocios, el resultado sorprende. Más de un tercio de los multimillonarios encuestados eligieron a Abraham Lincoln como el líder más destacado en la historia estadounidense. Este artículo explora en profundidad por qué Lincoln, un hombre que vivió en una era sin redes sociales ni multimillonarios modernos, sigue siendo reverenciado por algunos de los individuos más ricos del planeta, y cómo su legado resuena incluso en el contexto del siglo XXI.

La encuesta de Forbes: un vistazo al pensamiento de los multimillonarios
En marzo de 2025, Forbes publicó los resultados de una encuesta que consultó a 45 multimillonarios sobre quién consideraban el mejor presidente de la historia de Estados Unidos. De los 35 que respondieron a esta pregunta específica, un sorprendente 35% señaló a Abraham Lincoln como su elección principal. Ronald Reagan, con un 28% de los votos, quedó en segundo lugar, mientras que otros nombres como George Washington, Bill Clinton y Barack Obama recibieron menciones menores. Donald Trump, a pesar de su prominencia entre ciertos sectores de la élite económica y su reciente victoria electoral en 2024, apenas obtuvo un voto, lo que sugiere que su impacto, aunque significativo en términos de apoyo financiero durante su campaña, no se traduce en una valoración histórica sobresaliente entre sus pares multimillonarios.
Este resultado plantea una pregunta fascinante: ¿qué tiene Abraham Lincoln, un presidente del siglo XIX que lideró al país a través de una guerra civil devastadora, que lo hace destacar por encima de líderes más contemporáneos para estas figuras de inmensa riqueza? Para responder, debemos analizar tanto el contexto histórico de Lincoln como los valores que los multimillonarios podrían estar proyectando en su figura.

Abraham Lincoln: el hombre detrás del mito
Abraham Lincoln nació el 12 de febrero de 1809 en una cabaña de troncos en Kentucky, en condiciones de pobreza que contrastan radicalmente con la opulencia de los multimillonarios modernos. Autodidacta en gran medida, Lincoln ascendió desde sus humildes orígenes hasta convertirse en el decimosexto presidente de Estados Unidos, asumiendo el cargo en 1861 en un momento de crisis existencial para la nación. Su presidencia estuvo definida por la Guerra Civil (1861-1865), un conflicto que enfrentó a los estados del Norte, leales a la Unión, contra los estados del Sur, que buscaban formar la Confederación y preservar la esclavitud.
Lincoln es célebre por su liderazgo durante este período tumultuoso. Su decisión de emitir la Proclamación de Emancipación en 1863, que declaró libres a los esclavos en los estados rebeldes, marcó un punto de inflexión moral y político. Además, su apoyo a la Decimotercera Enmienda, que abolió permanentemente la esclavitud en todo el país, consolidó su legado como un defensor de la igualdad y la unión nacional. Sin embargo, su mandato terminó trágicamente con su asesinato en abril de 1865, apenas días después de la rendición confederada que puso fin a la guerra.
¿Por qué Lincoln resuena con los multimillonarios?
A primera vista, podría parecer extraño que multimillonarios, muchos de los cuales han construido sus fortunas en un mundo de capitalismo desenfrenado y tecnología avanzada, elijan a un líder de una era tan diferente. Sin embargo, varios aspectos del legado de Lincoln podrían explicar esta preferencia.
Liderazgo en tiempos de crisis:
La capacidad de Lincoln para mantener unida a una nación fracturada resuena como un ejemplo de liderazgo bajo presión. Los multimillonarios, que a menudo dirigen imperios corporativos globales y enfrentan crisis económicas o de mercado, podrían admirar su habilidad para tomar decisiones difíciles y mantener la estabilidad. En un mundo moderno lleno de incertidumbre —desde pandemias hasta conflictos geopolíticos—, la imagen de Lincoln como un faro de resolución es poderosa.
Defensa del mercado y la unión económica:
Aunque Lincoln no era un empresario en el sentido moderno, su compromiso con la preservación de la Unión aseguró la continuidad de un mercado nacional unificado. Esto sentó las bases para el crecimiento económico de Estados Unidos en el siglo posterior, un crecimiento que eventualmente permitió el surgimiento de las grandes fortunas de hoy. Multimillonarios como David Hoffmann, un promotor inmobiliario que eligió a Ronald Reagan pero reconoce el impacto de Lincoln, podrían ver en él al arquitecto indirecto de la prosperidad estadounidense.
Simbolismo de la meritocracia:
La historia de Lincoln, desde la pobreza hasta la presidencia, encarna el sueño americano de la meritocracia. Para muchos multimillonarios que se enorgullecen de haber construido sus fortunas desde cero (o al menos proyectan esa narrativa), Lincoln representa el ideal de que el esfuerzo y la determinación pueden superar cualquier obstáculo. Esto podría ser particularmente atractivo para figuras como Larry Connor, quien destacó la era de conservadurismo de Reagan pero podría encontrar en Lincoln un precursor de esos valores.
Legado moral y reputación:
Aunque los multimillonarios no siempre son conocidos por priorizar la moralidad sobre el lucro, la elección de Lincoln podría reflejar un deseo de asociarse con un líder cuya reputación histórica es casi universalmente positiva. En un momento en que la riqueza extrema a menudo atrae críticas por desigualdad o explotación, señalar a Lincoln como su favorito podría ser una forma de proyectar una imagen de principios elevados.

Donald Trump: ¿por qué no convence a los multimillonarios?
Dado que Donald Trump, quien asumió su segundo mandato en enero de 2025, ha sido un ícono del mundo empresarial y recibió un apoyo financiero masivo de multimillonarios durante su campaña, su escasa presencia en la encuesta es notable. Solo un encuestado anónimo lo nombró como el mejor presidente, mientras que otros, como el promotor inmobiliario Igor Olenicoff, sugirieron que es demasiado pronto para juzgarlo, diciendo: “Aún no ha terminado su mandato, así que no puedo llamarle ‘el mejor’ todavía”.
Esta reticencia podría deberse a varios factores. Primero, el legado de Trump sigue en construcción, y su estilo polarizante contrasta con la unificación que Lincoln logró. Segundo, mientras que Trump ha promovido políticas favorables a los negocios, como recortes fiscales y desregulación, su enfoque en aranceles y proteccionismo podría alienar a multimillonarios con intereses globales. Finalmente, su imagen pública, marcada por controversias y un juicio político, carece del brillo moral que Lincoln proyecta.
Lincoln en el contexto moderno: lecciones para el siglo XXI
El respaldo de los multimillonarios a Lincoln no solo refleja una admiración histórica, sino que también podría indicar las cualidades que valoran en el liderazgo actual. En un mundo donde la desigualdad económica y las tensiones sociales recuerdan las divisiones de la era de Lincoln, su enfoque en la unidad y la justicia podría ser visto como un modelo. Además, su capacidad para navegar la adversidad sin comprometer sus principios ofrece un contraste con la política contemporánea, a menudo percibida como oportunista.
En última instancia, la elección de Lincoln por parte de los multimillonarios sugiere que, más allá de la riqueza y el poder, reconocen la importancia de un liderazgo que trascienda generaciones. Mientras Donald Trump y otros líderes modernos luchan por definir su lugar en la historia, Abraham Lincoln permanece como un símbolo duradero de lo que significa ser un gran presidente, incluso para aquellos que habitan las cumbres del éxito financiero en 2025.

Conclusión
Abraham Lincoln, según los multimillonarios encuestados por Forbes, no solo es el mejor presidente de la historia de Estados Unidos, sino también un recordatorio de que el verdadero liderazgo se mide no solo en términos de riqueza o poder inmediato, sino en su capacidad para moldear el destino de una nación. Su victoria en esta encuesta sobre figuras más cercanas en el tiempo, como Donald Trump, subraya que, para algunos de los más ricos del mundo, la historia sigue siendo el juez definitivo del valor de un líder. En un momento de incertidumbre global, el legado de Lincoln ofrece tanto inspiración como un desafío para los líderes de hoy: unir, elevar y perseverar, sin importar las probabilidades.







Espero que este interesante artículo guste.
Como siempre Flash Info: Por la verdad, por todos